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Fernando de Trazegnies – Reflexiones sobre la sociedad civil y el Poder Judicial

Hay dos miradas sociológicas respecto del rol político del Derecho. La primera señala que el sistema jurídico sirve a los intereses del Estado, quien lo utiliza para mantener el estatus quo y consolidar la estructura en el tiempo de la larga duración. Según esta postura, el Estado hace uso estratégico de acontecimientos adversos para sustentar cambios normativos en pos de fortalecerse a sí mismo. En este escenario, el ciudadano es una marioneta, un incapaz. La persona es sujeto de derecho, sí, pero entendido en su rol ciudadano. Si uno está fuera de él, es considerado prácticamente un salvaje, un egoísta. Fiel al pensamiento aristotélico y cercano al de Hobbes.
La segunda posición enaltece a la sociedad civil. Esta asegura que los hombres, en estricto uso de su libertad y de las poderosas herramientas del lenguaje y de la imaginación, han creado instituciones que les permiten la vida en sociedad. ¿Qué sería de la civilización sin leyes, sin administración pública, y sin sus administra…
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Fahrenheit 451. La distopía de un mundo sin libros

Acabada la II Guerra Mundial, Ray Bradbury ideó un relato que pasó a la historia como una de las tres grandes distopías del siglo XX. Lo tituló Fahrenheit 451. Este libro, junto con Un mundo feliz de Aldous Huxley y 1984 de George Orwell, forman la trilogía, casi pitonisa, más descarnada acerca de nuestro presente, toda vez que describe a través de sus alegorías, analogías y metáforas, la naturaleza opresora del hombre cuando es poseedor de los medios para diseñar ciudadanos apolíticos, que sólo sirvan para la producción y que no hagan cuestionamientos a la forma de vida que les ha tocado vivir. Son pues, libros visionarios del siglo pasado que desnudan al mundo contemporáneo y lo lanzan vapuleado al redil de las infinitas vergüenzas que no puede negar, en el que impera la voluntad del más poderoso, el abuso de los más indefensos, la crisis de las relaciones interpersonales y el manejo dirigido de la verdad y de la memoria colectiva para legitimar intereses individualistas lejanos de…

Carpe diem

En ocasiones pasa, nos ponemos pensativos. Miramos el reloj y nos damos cuenta que este no se detendrá. Un día estás, y al siguiente, solo podrías ser un recuerdo borroso. Luego, notas que tus seres queridos ya no son los mismos, ahora están viejos, algunos se han vuelto más sabios, y los otros, nunca dejaron de ser niños. Dichosos estos que pueden jugar a que el tiempo no pasa, y conservan el alma infante, indiferentes a la hora final.
La vida es tan fugaz que da miedo, y suele ser más corta cuando siempre tienes algo que hacer. ¿Qué pasará el día en el que no podamos decir adiós?, ¿cuando cantará ese último gallo matutino? Duele pensar que algún día no habrá a quien abrazar, o que ya no estarás para que te abracen. No hay duda alguna, somos demasiado problemáticos para ser tan insignificantes. Un respiro en la inmensidad del universo contiene la historia humana, no quiero imaginar la de un solo individuo. Somos pues, más soberbia que carne, y más imaginación que espíritu. Quizá …

Colectivo Faucett

A ustedes, amigos ahorradores que viajan en combi, les digo que movilizarse en colectivo no es la gran cosa. Nunca falta la tía que cree conocer Lima mejor que nadie y dirige la ruta de forma autoritaria; el pasajero malhumorado que, sacando la cabeza por la ventana, insulta a los demás choferes que se interponen en el camino; el conductor escuchando Capital, donde la opinión del pasajero no importa; el palomilla que se mete contra el tráfico; el chofer que se va quedando dormido en la Costa Verde; el vecino que tiene mal aliento que encuentras sentado a tu lado; si el chofer está de buen ánimo, la voz de Edwin Sierra imitando a “La Fuana”; la flaca pintándose el rostro con cosméticos olorosos; el pendejo que prende su música, por lo general “Felices los cuatro”, sin importarle que esté sonando Phillip Butters ya a todo volumen; la jefa que va dando indicaciones por teléfono con voz altisonante; el grupo de WhatsApp del conductor que avisa el operativo por venir; los comentarios mach…

Sobre el exodo venezolano

Mi abuelo Reynaldo Lara llegó a Lima proveniente de Ancash. Sus padres eran campesinos quechua hablantes y pasó miles de penurias para poder asentarse en la capital de un país que es experto en darle la espalda a los de su condición. Provinciano y migrante, frente a una Lima racista y excluyente como lo sigue siendo, teniendo alrededor de diez años. Era pues, un cholo, como los millones de abuelos de los cuales ahora somos orgullosos descendientes. 
Así como él lo hizo hace décadas, miles de venezolanos huyen hoy de su tierra natal buscando un mejor porvenir, dejando todo atrás para alimentar a sus seres queridos. Y seguimos siendo ese país que, a pesar de haber salido adelante gracias a las migraciones, nos creemos dueños de un pedazo de tierra que es usufructuada por otros peruanos que miran con desprecio a sus propios connacionales.
¿Qué podemos esperar de una sociedad que no hace nada ante las miles de muertes anuales por friajes, desnutrición, ausencia de servicios de salud y co…

Crónicas Marcianas – Ray Bradbury

Corrían los años 50. El mundo acababa de superar la II Guerra Mundial. Los nazis huían tras perpetrar el genocidio judío. Nacía Israel, partían Palestina. Estados Unidos había hecho uso de bombas atómicas ante el horror de la comunidad internacional. Europa estaba devastada, Inglaterra bombardeada y Japón asesinada. Los hombres de aquel tiempo vivieron en un estado de constante éxodo e incertidumbre, debido a los intereses de sus megalómanos líderes y a sus infaustos conflictos que habían dejado decenas de millones de muertos, heridos, desplazados y refugiados alrededor del globo. La realidad era una catástrofe.
Tiempo después empezaría la carrera espacial. ¿Acaso no había un lugar seguro al cual escapar en nuestro propio mundo? ¿La humanidad empezó a mirar al cielo ante la inestabilidad de la Tierra o solo se trataba de geopolítica? Sea como sea, la luna fue nuestro primer objetivo realista. Sin embargo, en la cabeza de distintos escritores, un nombre resonaba como un misterioso mensa…

Como matar a un presidente - Rolando Rojas

Hace sólo unos días, en un supuesto atentado, se intentó eliminar al dictador venezolano Nicolás Maduro. Y aunque muchos señalan que la explosión de drones con C4 habría sido orquestada por el propio régimen para culpar al “Imperio” o a la CIA., lo cierto es que el evento ya pasó a la lista de magnicidios fallidos que pueblan la historia americana. Pero no todos fallaron como los “Soldados de Franelas" llaneros. Desde su fundación, tan sólo en los Estados Unidos cuatro presidentes en ejercicio fueron asesinados, entre ellos Abraham Lincoln y John Fitzgerald Kennedy. En Centroamérica, Anastasio Somoza de Nicaragua y Rafael Leónidas Trujillo de la República Dominicana corrieron la misma suerte. Y aquí, en Sudamérica, uno de los más recordados y emotivos, el asesinato de Salvador Allende en el Palacio de la Moneda de Chile a manos de Augusto Pinochet. La lista se hace más extensa si mencionamos los intentos y a los sobrevivientes, entre los que se cuentan no sólo a gobernantes sino…

Chéjov, Rusia y un relato penal

Antón Chéjov es uno de los grandes escritores rusos del siglo XIX. Nació en una familia pobre en el año 1860, y fue testigo de los últimos gobiernos y abusos de los zares. Mientras estudiaba Medicina, se apoyaba escribiendo para subsistir, actividad que lo fue preparando para su futuro éxito literario. Los entendidos dicen que fue heredero directo del maestro Dostoievski y del incomprensible Tolstói, a pesar de que este último, ya en su lecho de muerte, le dijo: “Sabes, odio tus obras. Shakespeare escribía mal, pero creo que las tuyas son todavía peores que las suyas”. Sin embargo, el estilo de Antón es propio, y su nombre brilla con particular esplendor. Su producción abarca cuentos, dramas y ensayos, siendo los primeros los que lo dotaron de inmortalidad.
Parece una constante de los escritores rusos, escribir sobre temas dolorosos. Chéjov no fue la excepción. Bordeando los treinta años viajó a Siberia a estudiar las condiciones carcelarias de los presidios de la estepa. La impresión …

La rebelión de Tupac Amaru – Charles Walker

“Aquí no hay más cómplices que tú y yo; tú, por opresor, y yo, por libertador”
Tupac Amaru a José Antonio de Areche

Cogiendo en mis manos el libro La rebelión de Tupac Amaru, no puedo evitar imaginar al protagonista en la tranquilidad de su hogar, sentado al lado de Micaela, ojeando su ejemplar de Los Comentarios Reales de los Incas. Despacio y en actitud estoica, veo que se acomoda el sombrero, y empieza a escuchar las voces impresas de Garcilaso, que, como un susurro insoportable, no dejan de gritarle al oído siglos majestuosos de su incaico pasado. Mientras lee absorto aquellas páginas vanidosas, la peligrosa literatura va cumpliendo en él una sediciosa función. José Gabriel Condorcanqui ahora está enfurecido. Su esposa lo observa con curiosidad y emoción, y nota que su corazón late con ferocidad, que sus manos se cierran en un puño venoso y que de sus ojos emana un fragor incontrolable. Armado de valor y con varias pérdidas en su haber, José Gabriel olvida que es kuraka y arriero, …

El enigma de la silla rota – Aarón Alva

Si están buscando salirse del monopolio de los clásicos consagrados y gozar de la lectura de un libro que puedan llevar en el bolsillo, cuyo contenido sea corto, pero de calidad, han dado clic en el lugar correcto, puesto que les recomendaré uno que no los decepcionará: El enigma de la silla rota, del escritor peruano Aarón Alva.
Con una simpática portada y con ilustraciones en su interior, el autor nos transmite la historia de un instructor de manejo y a la vez escritor, el cual recibe una llamada telefónica que lo remonta a un pasado en el que recuerda una extraña presencia sobrenatural, un “duende”. Sin embargo, en el desarrollo del relato van apareciendo otros personajes que redondean la historia y la envuelven en una dimensión psicológica.
Es un thriller, una novela corta, aunque algunos podrían definirla como un cuento largo. Sea como la quieren etiquetar, El enigma de la silla rota cumple su función, y entre otras, deja más preguntas que respuestas, requisito indispensable para a…

Evolución del pensamiento jurídico. Estudio comparado del pretor romano y del juez inglés. H. H. A. Cooper

La biblioteca de la facultad de Derecho de la UNMSM alguna vez albergó al profesor e investigador H. H. A. Cooper. Tiempo atrás, en una conversación con el reconocido abogado Roberto MacLean Ugarteche, había oído sobre la supuesta similitud entre dos instituciones jurídicas que la historia resguarda celosamente en viejos tratados. La primera lo remontó a la Roma antigua en su etapa republicana; y la segunda al periodo posterior a la conquista normanda de Inglaterra.
Cooper, movido por esta observación, decidió analizarlas. Estas eran el pretor romano y el juez inglés. Producto de esta indagación intelectual llevada a cabo íntegramente en la Decana de América, es que nace el libro que da origen al título que nos congrega, y que es un concienzudo estudio de historia del derecho que sirve de guía a todo estudiante que guste de explorar las calles del pasado con la finalidad de encontrar los orígenes de su profesión.
Es también, tal cual se señala, un estudio de derecho comparado, en el que…

Homo Deus. El hombre – dios de Yuval Noah Harari

Hay libros que dejan más preguntas que certezas, ¿cuál será el futuro de la humanidad cuando superemos la hambruna, la enfermedad y la guerra?, ¿es cierto que todas nuestras manifestaciones son producto de algoritmos bioquímicos?, ¿desaparecerá el liberalismo frente al dataísmo o veneración de los datos?, ¿podremos ser capaces de separar la conciencia de la inteligencia?, ¿seremos gobernados por una casta de súper humanos biológicamente mejorados?, ¿nos convertiremos en dioses como los de los griegos?, ¿el nuevo homo deus extinguirá al homo sapiens, tal cual lo hicimos con el homo neanderthalensis?, ¿puede una inteligencia artificial reemplazar a nuestro supuesto libre albedrío?, ¿se acabó la era del individualismo tan bien difundido entre los felices y hedonistas votantes y clientes?, ¿alcanzaremos la inmortalidad, tan deseada desde los tiempos de Gilgamesh?, ¿seremos guiados por una de las tecnorreligiones?, ¿un hacker ciberterrorista de Corea del Norte será capaz de apoderarse de …

Ciudadano Fujimori - Luis Jochamowitz

Es bastante probable que cuando Naoichi Minami con su esposa se establecieron en el Perú, Luis Sánchez Cerro fuera el gobernante. Las fuentes no son muy claras, como casi todo lo que tiene que ver con su familia. Previamente, la costumbre japonesa del mukoyōshi le cambió el apellido, adoptando el de su suegro: Fujimori. El viaje debió ser agotador. Quince mil kilómetros lo separaban ahora de Kawachi, el pueblo que lo había visto nacer. El ahora Naoichi Fujimori llegaba con una maleta y sus recuerdos, dispuesto a buscarse un porvenir sin nada más que con trabajo. La paciencia oriental que trajo consigo lo ayudó y pudo establecerse. De sastre a florista, nada hacía presagiar que fruto de su unión con Mutsue Inamoto nacería uno de los personajes más oscuros de la historia del país que habitarían desde entonces: el “Ciudadano Fujimori”.
Todo comenzó en el día patrio del año 1953. Alberto Kenya veía la luz en un nuevo imperio del sol ubicado en América. No se sabe con exactitud cuándo per…

Ciriaco de Urtecho. Litigante por amor – Fernando de Trazegnies

El Archivo Departamental de Cajamarca estaba trancado desde afuera. Su custodio, desconfiado ante el inusual pedido, había cerrado la puerta con llave para que el visitante no se atreviera a escapar con parte de patrimonio documental. Adentro, un hombre leía, frenético, un proceso judicial del siglo XVIII. Como en una novela medieval, había revisado los viejos legajos con luz tenue a la espera de encontrar un tesoro. La iluminación le llegó al hallar un antiguo expediente. Empolvado, se anunciaba en el encabezado: “Autos seguidos por Ciriaco de Urtecho con Juan de Dios Cáceres sobre libertad de una esclava propiedad del segundo y mujer legítima del primero”. Fernando de Trazegnies Granda, encerrado a voluntad en este oscuro recinto, se había topado con un extraño litigio por la propiedad y el amor de una esclava.
El documento era un premio a la constancia de cualquier investigador. La situación resultaba excepcional. Ciriaco de Urtecho era un hombre libre que quería romper la barrera…

Los idus de marzo y el magnicidio de Julio César

Para los antiguos romanos el 15 de marzo era considerado un día de buenos augurios donde se celebraban distintos rituales religiosos consagrados a Marte, su dios de la guerra, sin embargo, el del año 44 a.C. pasó a la posteridad porque se produjo uno de los magnicidios más recordados de la historia: el asesinato de Julio César. Todo comenzó con la conjura de un grupo de senadores. Los libros nos recuerdan a Casio y a Bruto como los principales traidores, y Dante los describe en su Divina Comedia devorados eternamente por Lucifer en el infierno a causa de su horrendo crimen.
Un tiempo antes, en plena Republica, Julio César, Pompeyo y Craso habían formado el Primer Triunvirato, pero el primero terminó concentrando el poder absoluto, siendo nombrado dictador por un impotente Senado que veía en él un retorno a los tiempos monárquicos. Entre sus obras más cuestionadas se encuentra su famosa reforma agraria, medida que habría creído necesaria dado el acumulamiento de las tierras por parte …